Para ordenar la vida sabiamente

( fragmentos del propio, O.P. )


Concédeme señor, desear ardientemente lo que te es grato. Que a nadie desee agradar, ni a nadie tema disgustar, sino a Ti. Hazme Señor y Dios mío:
 
Obediente sin contradecir,
Pobre, sin ser miserable,
Casta (o), sin depravación,
Sincera (o), sin hipocresía,
Concédeme Señor un corazón libre,
que ningún afecto violento lo reclame.

Concédeme, Señor Dios mío:
Inteligencia que te conozca,
Diligencia que te busque,
Sabiduría que te encuentre,
Conducta que te agrade,
Perseverancia que te espere confiada
Y confianza de que un día al fin te abrazaré.         
Amén.